domingo, 7 de noviembre de 2010

La presidenta viaja a Seúl para la cumbre del G-20 Cristina Fernández embarca mañana rumbo a Corea del Sur, donde participará de la cumbre de Jefes de Estado del G-20. La actividad oficial comienza el miércoles e incluye el cierre de la mesa redonda de finanzas de la Cumbre, las sesiones plenarias y las comidas de honor. El viernes está de regreso.

La presidenta viaja a Seúl para la cumbre del G-20

Cristina Fernández embarca mañana rumbo a Corea del Sur, donde participará de la cumbre de Jefes de Estado del G-20. La actividad oficial comienza el miércoles e incluye el cierre de la mesa redonda de finanzas de la Cumbre, las sesiones plenarias y las comidas de honor. El viernes está de regreso.
La presidenta Cristina Fernández de Kirchner parte mañana en horas de la tarde con destino a Seúl, la capital de Corea del Sur, donde el jueves y viernes próximo participará de la Cumbre de Jefes de Estado del Grupo de los 20 G-20).

Este será el primer viaje que realiza al exterior la Presidenta tras el fallecimiento de su esposo.

La actividad oficial de Cristina comenzará en la medianoche del miércoles hora argentina (mediodía del jueves en Corea debido a la diferencia de doce horas existente entre ambos países).

La jefa del Estado, que estará acompañada por el canciller Héctor Timerman y el ministro de Economía, Amado Boudou, presidirá y disertará en la mesa redonda sobre finanzas de la segunda sesión de la Cumbre de Negocios del G-20.

La Cumbre de Negocios, previa a la Cumbre de mandatarios, se celebrará el miércoles y el jueves en el hotel Sheraton Grande Walkerhill Seúl, y por el sector empresario argentino estará presentes el titular de la Unión Industrial Argentina (UIA), Héctor Méndez, y el secretario de la entidad, José Ignacio de Mendiguren.

Del seminario participarán gerentes generales de 30 multinacionales y Cristina cerrará el encuentro con un discurso.

Durante la madrugada del jueves, las primeras horas de la tarde en Seúl, la Presidenta visitará el Museo Nacional de Corea, donde será recibida por el presidente Lee Myung-bak y su esposa.

Más tarde, Cristina asistirá de la recepción que realizará el primer mandatario surcoreano en honor a los jefes de Estado que asisten al G-20 y luego participará junto a sus pares de una Cena de Honor.

Aunque aún no se precisó horario y lugar, también está previsto un encuentro bilateral con el primer ministro canadiense.

En horas de la noche del jueves en Argentina, las primeras horas de la mañana en Corea, Cristina participará junto con el ministro Boudou de la primera sesión plenaria de la cumbre del G-20 que se realizará en el Centro de Convenciones y Exhibiciones de Seúl, que se extenderá por espacio de tres horas, según el cronograma fijado por la organización del encuentro.

En la medianoche del jueves en Argentina, mediodía del viernes en Corea, se realizará la foto oficial de la Cumbre y luego un almuerzo de trabajo de todos los Jefes de Estado del G-20.

Luego la Presidenta participará de la segunda sesión plenaria de la Cumbre, que durará alrededor de 45 minutos, en la que los mandatarios terminarán de pulir el documento final de la Cumbre.

La última actividad de Cristina en Seúl será la cena de gala de la que participarán los primeros mandatarios de los países miembro del G-20 y los gerentes generales de empresas multinacionales.

De allí la Presidenta se dirigirá al Aeropuerto Internacional de Incheon para emprender el regreso hacia Buenos Aires, junto a su comitiva.

Escenario

Si bien la denominada "guerra de monedas" promete concitar la atención de la Cumbre, el temario oficial contempla también la necesidad de establecer mecanismos de coordinación macroeconómica, políticas de desarrollo y la instrumentación de una reforma efectiva del sistema financiero internacional.

Cristina, al confirmar su participación en la Cumbre hace un par de semanas, dijo que durante el encuentro "se tratará de lograr un poco de cooperación, porque lo que se está viendo ahora es una gran guerra de monedas, de competitividad, en definitiva, y por ver quién coloca mejor sus productos y cómo se traslada la crisis" a terceros países.

"Tenemos que ir tranquilos todos y cada uno exponiendo lo que entiende como políticas a nivel global, así como la regulación de los movimientos de capital global, las calificadoras de riesgo y los países con secreto bancario y que podamos que esa inmensa masa de dinero, vuelva a la economía real", dijo la jefa del Estado.

A mediados del mes pasado, los ministros de Hacienda y Finanzas y los presidentes de Bancos Centrales del G-20 acordaron -durante un encuentro preparatorio celebrado en Gyeongju, Corea del Sur- acordaron dar a China, Brasil e India mayor poder de decisión dentro del Fondo Monetario Internacional (FMI).

A través de estos países, las naciones emergentes aumentarán en un 6 por ciento su poder de voto dentro del organismo multilateral, mientras que Europa cederá dos de los ocho asientos que posee actualmente dentro del directorio que controla al FMI.

De acuerdo a la nueva composición, China se convertirá en el tercer mayor miembro del Fondo, por encima de Alemania, Francia e Italia, mientras que India se ubicará en el octavo lugar y Brasil en el décimo lugar de la escala jerárquica.

En lo que respecta a la "guerra de monedas", los ministros de Finanzas se limitaron a explicitar su compromiso en "avanzar hacia un sistema de tipos de cambio determinados por el mercado que reflejen los fundamentos económicos subyacentes y rechace las devaluaciones competitivas de las divisas".

El G-20 está integrado por Alemania, Arabia Saudita, Argentina, Australia, Brasil, Canadá, China, Corea, Estados Unidos, España (país invitado), Francia, India, Indonesia, Italia, Japón, México, Reino Unido, Rusia, Sudáfrica, Turquía y la Unión Europea como bloque.

El G-20 nació en 1999 como un foro de cooperación y consultas entre los países más desarrollados y las naciones en vía de desarrollo para temas relacionados con el sistema financiero internacional y otras cuestiones.

La crisis internacional del 2008 le dio un fuerte impulso al G-20 y el foro pasó a cobrar un rol protagónico que desplazó al G-8 (conformado por las naciones más ricas del mundo + Rusia) debido a la representatividad que tiene este grupo de naciones para discutir mecanismos conjuntos destinados a superar el derrumbe iniciado a raíz de las hipotecas subprime en Estados Unidos.

La profunda transformación que cobró el G-20 tuvo su puntapié inicial con la primera reunión celebrada en noviembre de 2008, en Washington.

El segundo encuentro -en abril de 2009- tuvo a Londres como sede; el tercero se llevó a cabo en Pittsburg -en septiembre de 2009- y el cuarto en junio pasado en Toronto, Canadá.

La cumbre de Corea del Sur -país que cuenta con el territorio más pequeño entre las naciones miembro el G-20- será el quinto encuentro.

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