jueves, 24 de junio de 2010

La Presidenta defendió el rol de los Estados en la recuperación de la economía global al exponer en un foro de trabajadores en Vancouver

La Presidenta defendió el rol de los Estados en la recuperación de la economía global al exponer en un foro de trabajadores en Vancouver
jueves, 24 de junio de 2010
Exposición ante la Confederación Internacional Sindical
La presidenta Cristina Fernández expuso hoy ante el congreso de la Confederación Sindical Internacional que se lleva a cabo en Vancouver. Allí defendió la participación de los Estados en la asignación de recursos y propugnó por modificar las instituciones de gobierno mundial para adaptarlas a la nueva realidad global. 
En el inicio de su exposición, la Presidenta recordó que el modelo de desarrollo puesto en marcha en el país a de 2003 "a muchos les pareció un mero ejercicio teórico", pero hoy, a 7 años de su implementación, ha arrojado resultados positivos para sacar al país de la una profunda crisis y para mejorar las condiciones de vida de millones de argentinos, afectados por las políticas de desinversión de los años 90, señaló.
Por otra parte, advirtió que "desde Argentina estamos viendo un escenario muy parecido al que vivió mi país en 2001, cuando implosionó el sistema económico y se defaulteó la deuda" en algunos países de la Eurozona afectados por la crisis internacional de los mercados financieros.
Al respecto, la Mandataria recordó que en nuestro país la crisis de 2001 "había sido precedida de políticas de ajustes muy similares a las que hoy se están aplicando en la Eurozona" y que incluían "la vieja receta" que indica que "son los trabajadores, que no fueron invitados a la fiesta, los que tienen que hacerse cargo de la cuenta de los sectores financieros". En ese marco, Cristina Fernández memoró también que "se ensayaron reformas de flexibilización laboral, algunas en un marco escandaloso de corrupción estatal, además de reducción de salarios, jubilaciones y pensiones", que agravaron la situación del país, en lugar de aliviarla.
"¿Cuál fue el resultado? ¿Hubo alguna mejora? No", enfatizó la Presidenta. Y agregó: "Al contrario, la crisis se aceleró, se precipitaron los hechos y Argentina cayó aún más en su PBI y, como no podía ser de otra manera, se vio imposibilitada de pagar su deuda y se declaró el default".
"Es un ejemplo que debieran tomar, no solamente los países, sino los organismos multilaterales de crédito y políticos, y el G-20 a la hora de adoptar soluciones y atacar el problema" generado por la crisis financiera, aconsejó la Jefa de Estado.
Por eso, recordó que durante la gestión de quien la precedió en el cargo, el ex presidente Néstor Kirchner, "propusimos reestructurar la deuda soberana en base a las necesidades del país y no a en base a un ajuste que sea pagado por los trabajadores, con caída del consumo popular", porque "el aumento del consumo iba a generar crecimiento del PBI que finalmente permitiera hacer honor a los compromisos adquiridos por el país".
Señaló entonces que el ex presidente Kirchner dijo en aquel momento que "ningún muerto paga sus deudas, los únicos que pagan las deudas son los vivos", y bajo esa premisa se encaró la recuperación y finalmente el proceso de regulación de la situación financiera externa.
Pero, agregó, para poder llevar adelante esas transformaciones fue necesario una fuerte "presencia del Estado en materia de inversión y gasto publico, que siguiera dando sostenimiento a la economía y que interviniera fuertemente porque el mercado no es un buen asignador de recursos". "Esa es una responsabilidad ineludible por parte del Estado", remarcó.
Entonces, la Presidenta señaló que "luego de 7 años, la Argentina que había defaulteado la deuda soberana más importante de la historia acaba este martes de reestructurar el 92,4% de esa deuda, quedando afuera únicamente los fondos buitres, y ha hecho honor a todos y cada uno de los compromisos que contrajo".
Luego, describió el marco social en el que se desarrolló ese proceso de reparación: se ha recuperado el poder adquisitivo de los trabajadores siendo el salario mínimo vital y móvil de la Argentina, que es hoy el más importante de toda América Latina; se han celebrado más de 2 mil convenciones colectivas de trabajo, donde libremente trabajadores y empresarios han negociado los salarios; se han puesto los recursos de los trabajadores a disposición de la economía real con la reestatización de los fondos de jubilación y pensión.
Por otra parte, sostuvo que "tenemos que clausurar una etapa del capitalismo donde se creyó que el dinero generaba dinero por si mismo sin necesidad de pasar por el circuito de producción de cosas vienen y servicios". Y también cerrar el proceso de "desarrollo desigualitario entre norte y sur". "Se debe comenzar a revertir eso para volver a retornar a la senda del crecimiento", aseveró la Mandataria.
También recordó que "el país hizo frente a la crisis prácticamente sin modificar su tasa de desempleo, y con instrumentos heterodoxos porque nunca los problemas son iguales y nunca las sectores son iguales".

Alberto Corrado
       A.P.P.

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